Corinne suter conquista el podio en el último gp de super-g de la temporada
La suiza Corinne Suter regaló un final de temporada espectacular al conseguir el segundo puesto en el último mundial de Super-G, después de una temporada marcada por la adversidad. La corredora, que lideró la carrera en un momento clave, demostró una fortaleza mental y física notable, confirmando su regreso a la élite.

Suter se recupera y cierra la temporada con un meritorio segundo puesto
En el último descenso de la temporada, Suter solo pudo ceder su liderato a la italiana Sofia Goggia, quien se alzó con la victoria y, de paso, con la pequeña Copa de Cristal. A pesar de un error en la zona de meta, la corredora suiza supo defender una ventaja de tres décimas, un logro que compensa las dificultades experimentadas a principios de año.
“Hoy pude ejecutar el plan a la perfección”, declaró Suter a SRF Sport, visiblemente aliviada. La clave, según la campeona olímpica, fue encontrar ese equilibrio entre enfoque y confianza en sí misma, una confianza que se había visto menguada en los meses previos. “Había dudas, pero ahora la convicción ha vuelto por completo”.
El experto de SRF, Marc Berthod, destacó la “carrera de lucha” de Suter, enfatizando su técnica de “carrera de combate” y su habilidad para mantener el contacto con el suelo, especialmente en las irregularidades del trazado. Suter confirmó que priorizó una línea agresiva, buscando no arrepentirse de no haber sido más arriesgada.
A pesar de este podio, la temporada de Suter no termina aquí. Le esperan dos días de pruebas de esquí y el Campeonato Suizo. La corredora busca afinar su preparación antes de disfrutar de un merecido descanso.
El resultado refleja la perseverancia de Suter, un ejemplo de cómo la confianza y la preparación mental son tan importantes como la técnica en el deporte de las pistas. Su regreso a la competitividad es un soplo de aire fresco para el esquí alpino suizo.
