Unicaja se estrella en prórroga: el gran canaria se lleva la victoria por un pelo
El Unicaja Málaga, con un despliegue ofensivo inicial prometedor, sucumbió en el último suspiro ante el Dreamland Gran Canaria, cayendo por 100-101 en una prórroga agónica. Un revés amargo para los malagueños, que vieron cómo una falta decisiva sellaba su derrota.
Un inicio incendiario que se apagó en el tramo final
El encuentro comenzó con una estocada del Unicaja, liderado por Alberto Díaz y Tyson Pérez, que plantaron cara al rival con una racha de triples que dejó al Dreamland en clara desventaja (10-2). Pero la efectividad visitante, impulsada por Perry y Webb III, reaccionó con un parcial contundente, ampliando la brecha hasta el 16-4. Díaz, desde la línea libre, siguió sumando puntos, pero la tenacidad de Tobey y la capacidad de cobro de Cobbs y Duarte mantuvieron a los canarios en el partido, cerrando el primer cuarto con una ligera ventaja local (25-19).

El segundo cuarto, un tira y afloja constante
En la segunda mitad, el juego se volvió más dinámico. Sulejmanovic y Duarte mantenían la presión del Unicaja, pero el acierto exterior del Gran Canaria, con Brussino a la cabeza, ajustaba el marcador (36-34). La apuesta por el interior malagueño, aunque generó una pequeña brecha, no fue suficiente para desequilibrar el encuentro, ya que Wong lideró una respuesta visitante que igualó el electrónico (44-43) al descanso.

La prórroga, un infarto para los aficionados
Tras la reanudación, el intercambio de golpes continuó sin tregua. Webb III y Díaz intercambiaron canastas, pero el dominio de Perry y las acciones de Brussino mantuvieron a los visitantes cerca. Un triple de Pelos ajustó el marcador, pero Perry respondió antes del descanso final (69-65). La tensión se palpaba en el pabellón, y el partido se marchó a la prórroga (87-87).
Alocén, el decisivo. unicaja se queda a medias
En el tiempo extra, los tiros libres y la inspiración de Pelos dieron la ventaja al Dreamland Gran Canaria. Balcerowski intentó responder desde la pintura, pero los visitantes aprovecharon cada oportunidad desde la línea de personal. Cuando parecía que la victoria se acercaba para el Unicaja, Alocén forzó una falta en la última acción y, con una frialdad glacial, anotó los dos tiros libres que sellaron el 100-101 definitivo. Un alley-oop final, con Webb III como protagonista, no fue suficiente para evitar la derrota. Una derrota agónica que deja a los malagueños con un sabor amargo.