Un alpinista restaura la cruz de hierro del aneto: un acto de rebelión silenciosa
Hace un mes, la Guardia Civil alertó de la desaparición de la emblemática cruz de hierro que coronaba el pico del Aneto. Un acto vandálico que conmocionó al mundo del alpinismo y a la propia Benasque.
Un gesto inesperado: la madera como símbolo
Pero la historia no termina ahí. Maël Le Lagadec, un apasionado de la montaña, decidió tomar la iniciativa. No intentó reproducir la pieza original, imposibilitado por su tamaño y material. En su lugar, fabricó una réplica de madera de más de un metro de altura, una declaración de intenciones silenciosa.
Junto a un amigo, cargaron con 35 kilos de cruz y 15 kilos de material necesario para la ascensión y la instalación. La operación, documentada con vídeos que se viralizaron rápidamente, culminó el fin de semana pasado, colocando la nueva cruz en la cima del pico.

“Hago un llamamiento a la gente”
“Hago un llamamiento a la gente para que respete los monumentos en pie. Forman parte de la historia del montañismo”, explicó Le Lagadec, quien busca concienciar sobre la protección del patrimonio en alta montaña. Su gesto, lejos de ser una simple reparación, se erige como un acto de resistencia contra el vandalismo y un recordatorio de la importancia de valorar y preservar nuestro legado en la montaña.
El alcalde de Benasque agradeció el gesto, confirmando que la cruz permanecerá en la cima hasta que se localice la original. La investigación por el robo, iniciada hace un mes, sigue abierta, aunque el impacto de la iniciativa de Le Lagadec ha sido innegable.
Un acto de valentía, una muestra de amor por la montaña y, sobre todo, un mensaje claro: la historia de la montaña no se puede borrar ni destruir.”n
