Tenerife rompe la sequía con un gol en propia puerta y vuelve al liderato

El Heliodoro Rodríguez López presenció un partido disputado, con un Tenerife que finalmente logró una victoria agónica sobre el Osasuna Promesas. Un gol en propia puerta de Ibai Arrasate en el minuto 50 desató la euforia local y puso fin a una racha de tres empates consecutivos.

Tenerife se impone al osasuna promesas en un encuentro de exigencia

Tenerife se impone al osasuna promesas en un encuentro de exigencia

El encuentro, con 12.288 espectadores, no fue un祭り de espacios. Más bien, una batalla de insistencia, de buscar la segunda jugada, de apretar por los costados. El Tenerife, con su habitual 4-4-2, buscó imponer su ritmo desde el inicio, con Enric Gallego y Noel Lopez como referentes ofensivos. El Osasuna B, dispuesto a complicar el encuentro, respondió con un 4-2-3-1 que pronto se hizo notar, evidenciado por las amarillas a Mauro Echegoyen y Unai Santos en los primeros minutos.

La insistencia del Tenerife, aunque sin brillo, fue clave. El equipo logró acumular presencia en campo rival y, tras un desarrollo sin ocasiones claras, encontró el premio justo nada más reanudar la acción. El 1-0 llegó gracias a un desvío fatal de Ibai Arrasate, un momento que cambió el rumbo del partido.

El Osasuna B intentó reaccionar con cambios que buscaban agitar el tramo final, con la entrada de Kepa Sarango por Mikel Anso y posteriores movimientos ofensivos. Sin embargo, la defensa local supo contener los ataques visitantes, asegurando la victoria.

La victoria tiene un valor añadido para el Tenerife, que no solo rompe su casillero de empates, sino que también refuerza su posición de líder en el Grupo 1 de Primera Federación. Con 63 puntos, doce más que el segundo clasificado, el Celta Vigo B, el equipo demuestra una solidez que se consolida.

El partido no fue vistoso, pero el Tenerife supo imponer su oficio y aprovechar el momento. Una victoria que, más allá de los tres puntos, reafirma la ambición del club por ascender. Ahora, la mira está puesta en mantener el ritmo y afrontar los próximos desafíos con la misma determinación.

El Heliodoro Rodríguez López volvió a vibrar con una victoria que, aunque no espectacular, es un paso firme hacia la meta. La afición, consciente de la importancia del resultado, celebró cada acción y cada minuto de juego.

La figura de Ibai Arrasate, con su gol en propia puerta, será recordada en el Heliodoro. Un momento fortuito, pero que cambió el destino del partido y, quizás, de la temporada.

Con esta victoria, el Tenerife demuestra que la solidez y la capacidad de sufrir son armas poderosas en la lucha por el ascenso. Y eso, al final, es lo que cuenta.