Starfelt, un muro tambaleante: la lumbalgia amenaza su carrera y el mundial

La sombra de la lumbalgia se cierne sobre Carl Starfelt. El central del Celta, otrora pilar fundamental del equipo, se enfrenta a una dolencia que parece no ceder ante los tratamientos y que, de momento, le impide entrenar con normalidad.

El cuerpo, un enemigo silencioso

El cuerpo, un enemigo silencioso

El tiempo se agota para el defensor sueco. Desde hace un mes, la lumbalgia ha sido su fiel acompañante, impidiéndole jugar en los seis últimos encuentros del Celta y, lo que es peor, vetándolo incluso del entorno del banquillo. Su participación en la selección nacional, donde disputó un partido hace casi un mes, no sirvió para reavivar la llama de la recuperación. La preocupación es generalizada: cuerpo médico, entrenadores y, sobre todo, el propio futbolista, se enfrentan a una situación alarmante.

La ausencia de avances significativos, a pesar de la visita programada al especialista la semana que viene, ha encendido las alarmas. El club, que dependía de su solidez defensiva –31 partidos y 2.394 minutos en la temporada, con un gol–, se ve ahora enfrentado a un escenario preocupante. La perspectiva de perderlo para la recta final de la temporada, y por ende, para el Mundial de este verano, es un golpe devastador.

Claudio Giráldez, técnico del Celta, no puede permitirse la ausencia de un jugador tan clave en su esquema. Starfelt era un fijo, un muro infranqueable en la defensa. Su marcha, si finalmente se materializa, dejará un vacío difícil de cubrir. La incertidumbre se cierne sobre el futuro del central, cuyo sueño de representar a Suecia en el Mundial se ve ahora seriamente amenazado. El tiempo apremia, y la respuesta médica será determinante para definir el destino de una carrera que, hasta hace poco, parecía inamovible.