Sainz, un abandono eléctrico en austria que aprieta
El sonido lo decía todo: un estruendo repentino que silenciaba la esperanza de Carlos Sainz en el Gran Premio de Austria. El motor Mercedes, aparentemente en perfecto estado antes de la carrera, cedió, sumiendo al Williams FW48 en el abandono.
Un fin de semana en crisis
El piloto madrileño describió la situación con frustración: “Estábamos haciendo una carrera mejor de lo que esperaba. Luchaba con los Haas y los Audi, por delante de uno de los Alpine. Me podía divertir mientras competía con ellos, pues cambiamos algunas cosas en el coche antes de la clasificación y antes de la carrera tras descubrir que quizá había algo que no funcionaba del todo bien. El ritmo era alentador, había mejorado. pero tuvimos, creo, un problema eléctrico”. No es el primero de un motor Mercedes en el curso, con problemas de batería para Norris o Russell y Antonelli. La situación, para Grove, se complica.
La investigación apunta a un fallo eléctrico, un detalle que, como admitió Sainz, había sido “alentador” durante el viernes y el sábado por la mañana, después de unas modificaciones realizadas en el coche. Sin embargo, la tranquilidad inicial se evaporó rápidamente con ese inesperado revés.

Un segundo abandono en 2026
Este abandono es el segundo de la temporada para Sainz, siguiendo el incidente en Mónaco, provocado por un error de Hülkenberg. Una sucesión de problemas que, lejos de ser una casualidad, refleja las dificultades inherentes a este curso de la Fórmula 1 y la complejidad de los nuevos reglamentos. La cifra habla por sí sola: dos abandono en menos de dos meses.

Mirando hacia silverstone
“No teníamos indicios, había sido un fin de semana tranquilo en el motor,” añadió Sainz, aunque reconoció que “hay otros factores en juego” en este complicado panorama. La semana que viene, el equipo espera un impulso con las mejoras previstas para el Gran Premio de Gran Bretaña, donde, al menos, apuntan a un
