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Sainz lamenta la velocidad del fw48 tras un fin de semana prometedor y advierte: 'el 'boost' es una bomba de tiempo'

Carlos Sainz, a pesar de un meritorio puesto 15º en el Gran Premio de Japón, se muestra preocupado por el rendimiento del Williams FW48 y lanza un contundente aviso a la Fórmula 1 sobre los peligros del sistema de energía.

El piloto madrileño ve margen de mejora, pero la seguridad es la prioridad

El piloto madrileño ve margen de mejora, pero la seguridad es la prioridad

El fin de semana en Suzuka dejó una sensación agridulce para el piloto español. Aunque el ritmo mostrado por el FW48 fue prometedor, la falta de potencia y la dificultad para mantener el rendimiento tras un buen rendimiento inicial impidieron una mejor clasificación final. Sainz reconoce que, a ritmo puro, el coche no puede igualar a los de cabeza, pese a una estrategia y salidas impecables.

“Estoy contento con el fin de semana en cuanto a ritmo. He salido rápido y he tenido un buen feeling con el coche. Mi grupo de ingenieros también ha hecho un trabajo muy bueno con la energía y el 'set-up' para hoy, y sí, hemos podido maximizar para acabar en el 15, que es lo que hay ahora desgraciadamente”, declaró Sainz. El piloto enfatizó la necesidad de un parón de cinco semanas para implementar cambios significativos en el coche y recuperar el tiempo perdido.

Pero más allá de las mejoras técnicas, Sainz abordó un tema de vital importancia: la seguridad. El accidente de Zhou Guanyu en la misma pista, y el de Logan Sargeant en Abu Dhabi, no son casos aislados. “Ya avisamos de que un accidente como el de Bearman podía suceder y lo llevábamos avisando a la FIA y a la FOM. Era cuestión de tiempo que un accidente así pasase”.

El piloto advirtió sobre la peligrosidad de los 50-60 G que alcanzan los coches al utilizar el 'boost', especialmente en circuitos como Las Vegas y Bakú, donde las escapatorias son más limitadas. La solución, según Sainz, no pasa por reducir la potencia, sino por encontrar un equilibrio que garantice la seguridad sin comprometer el espectáculo.

“Me da igual que vayamos medio segundo más lento por vuelta. Si hay que rebajar un poco la potencia para que el motor eléctrico aguante más tiempo y haya menos 'superclips' (desplome de la energía eléctrica en rectas), menos 'lift and coast' (levantar el pie del acelerador por falta de recarga) y menos importancia de los frenos, al final estoy convencido de que será más seguro. Y más divertido también, porque no dependeremos tanto de la energía”, sentenció Sainz.

El piloto cerró con una declaración contundente: “Como categoría tenemos que mejorar y estoy convencido, si nos escuchan a los pilotos, que harán cambios”. La realidad es que la seguridad no puede ser negociable, ni por un segundo de velocidad.

El parón de cinco semanas llega en un momento crucial para Williams, un equipo que necesita urgentemente un cambio de rumbo. Sainz espera que este tiempo de reflexión permita al equipo implementar las modificaciones necesarias para volver a ser competitivo. La temporada es larga, pero la confianza está menguando. La prioridad, ahora, es la seguridad. Y eso, a veces, significa renunciar a algo de rendimiento.