Pilotos de f1 enardecidos: exigen cambios radicales a la fia

Un comunicado contundente sacude al mundo del automovilismo. Los 20 pilotos de Fórmula E han interpuesto una queja formal ante el presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, exponiendo una lista de reproches que van desde la inconsistencia en las decisiones de los comisarios hasta una gestión de carreras cuestionable.

La crítica se centra en la dirección de carrera y la falta de transparencia

La crítica se centra en la dirección de carrera y la falta de transparencia

El escrito, remitido el pasado 11 de marzo por figuras como Lucas di Grassi y el actual campeón, Oliver Rowland, detalla una progresiva desconfianza en la organización de la competición. Los pilotos lamentan la falta de uniformidad en las decisiones arbitrales y una gestión de las carreras que, a juicio de muchos, carece de coherencia y claridad.

René Barczyk, uno de los pilotos que firmó el documento, señaló que se han realizado importantes avances en áreas como la seguridad y las condiciones de las pistas, pero que la gestión de las carreras sigue siendo un problema. "Necesitamos un cambio de rumbo", defendió.

La carta no se limita a una crítica general. Los pilotos exigen una revisión interna del trabajo del director de carrera, Marek Hanaczewski, y abogan por la designación de asesores con experiencia directa en Fórmula E. Además, solicitan una auditoría independiente para garantizar la continuidad y la transparencia en la toma de decisiones.

Pero hay un detalle que ha generado aún más controversia. Según fuentes internas, los diez equipos de Fórmula E no han sido informados de estos acontecimientos y están considerando la posibilidad de no realizar pagos de bonificación a sus pilotos. Una medida que podría desestabilizar aún más la competición.

La FIA, por su parte, ha respondido asegurando que está analizando las quejas y que continuará invirtiendo en la mejora de la Fórmula E. Sin embargo, las palabras de Ben Sulayem no parecen haber calmado los ánimos. La tensión es palpable, y el futuro de la Fórmula E pende de un hilo.

El próximo 21 de marzo, la Fórmula E llega a Madrid. La visita de Ben Sulayem, que se espera que sea breve, podría ser un momento clave para intentar apaciguar la situación. La presión sobre la FIA es ahora máxima.