Pérez, la bomba derecha del alavés: quique le ha desatado
Ángel Pérez ha explotado en Primera División. El lateral derecho del Alavés, que apenas encontró su sitio bajo Coudet, se ha transformado en la pieza clave del Mendizorroza, liderando la ofensiva maña con una verticalidad demoledora.

El cambio de quique, un detonante inesperado
La llegada de Quique Sánchez Flores ha sido mucho más que un simple ajuste táctico. El cambio al 3-5-2 le ha abierto un abanico de posibilidades, permitiendo a Pérez actuar como carrilero y desatando su potencial ofensivo. Ya no es un jugador olvidado, sino un pilar fundamental para la afición y, sobre todo, para la supervivencia del equipo.
Con solo 11 partidos en la máxima categoría, Pérez ha demostrado una madurez y una explosividad sorprendentes. Su capacidad para encarar, superar al rival y centrar al área es, sin duda, el principal argumento ofensivo del Alavés en este momento.
“La afición es increíble,” declaró Pérez al finalizar el partido. “Nos ha llevado hasta el final. Eso es lo que hay que analizar hoy junto a la fortaleza mental del grupo. Veníamos de un partido duro como el del martes y nos hemos sabido reponer ante un golpe tan duro como es encajar un gol.”
Mojica, su rival en el lateral derecho, no tiene rival. Pérez ha relegado a Carlos Vicente, que apenas ha tenido oportunidades, en un tiempo récord. Un cambio radical, una verdadera revolución en el banquillo.
“Ha sido un partido duro,” admitió el jugador. “Mojica es un gran lateral y le tengo muchísimo respeto. Dentro del campo tengo que ser yo mismo y afrontar el partido de la mejor manera posible sin mirar al rival. Eso es lo que me ha llevado hasta aquí.”
La apuesta por los tres centrales ha sido un acierto, configurando un muro defensivo sólido y proporcionando espacio al extremo derecho, donde Pérez se ha convertido en una amenaza constante. Su intuición, su desborde y su precisión en los centros laterales son cualidades que están revitalizando el ataque del Alavés. El ambiente en Mendizorroza, lejos de ser un espectador, es la gasolina que alimenta su ambición de soñar con la permanencia en Primera.”n