Paraguay destroza la ilusión alemana: un drama en octavos que marca un antes y un después
La Mannschaft se esfumó en una tanda de penaltis contra Paraguay, un golpe de efecto que pulveriza cualquier aspiración de Alemania como potencia mundial. Un final amargo, inesperado y que deja una cicatriz profunda en la historia reciente del fútbol alemán.
La desolación en duisburgo: un recuerdo que no quiere olvidar
El estadio de Duisburgo fue testigo de un espectáculo de nervios y, finalmente, de derrota. La eliminación en octavos de final ante Paraguay, un equipo que parecía no tener nada que ofrecer, pone en serias dudas la capacidad de la selección alemana para competir al más alto nivel. Nagelsmann, visiblemente afectado tras el encuentro, no se inmutó en disfrazar su decepción: «Si te eliminan contra Paraguay, no somos un equipo de primer nivel. Ya no». Una declaración contundente que resume la magnitud de la debacle.
La polémica se desató en el último penalti, cuando, según Bild y Kicker, algunos jugadores se negaron a lanzarlo. Kimmich, en un gesto de admirable humildad, admitió que “queríamos dárselo a los niños, a la gente y a la generación actual”. Pero la realidad es que el error de Tah, que desató la desesperación, selló el destino de la Mannschaft. Un error que, a juzgar por las informaciones, generó un ambiente de desconfianza entre los jugadores.

El fantasma de los penaltis: un récord roto
Alemania llegaba a este Mundial con una trayectoria impecable en lanzamientos desde la pena máxima. Un dato que, hasta ahora, parecía un escudo impenetrable. Pero contra Paraguay, ese muro se derrumbó. Havertz, Woltemade y Tah fallaron sus lanzamientos, rompiendo una racha de 15 penaltis consecutivos marcados. Un record que, de repente, se convirtió en una pesadilla. Ahora, la Mannschaft solo tiene el recuerdo de la fiabilidad perdida. “Los jugadores que estábamos en el campo la hemos fastidiado. No fue el entrenador, ni los medios, ni el árbitro, ni siquiera el rival, sino nosotros solos”, declaró Kimmich, asumiendo la responsabilidad con una honestidad brutal.
Con 61% de posesión, 21 remates (seis a puerta) y 755 pases, Alemania no logró superar la muralla paraguaya. Un partido, en definitiva, donde la estadística no tuvo cabida. La eliminación, un drama que deja a Alemania sin opciones en el Mundial de 2026. Un golpe de efecto que se suma a la leyenda negra del combinado nacional en los últimos mundiales, tras sus fallos en Rusia 2018 y Qatar 2022.
