Oviedo se lanza a la pretemporada con la mirada fija en el ascenso
El Real Oviedo ha arrancado su pretemporada con la energía de un equipo que no se conforma con lo conseguido y que, sobre todo, tiene la mente puesta en regresar a la máxima categoría. Julián Calero, ahora al mando del banquillo azul, vio la caras de 27 jugadores en el césped de El Requexón, un primer paso con el pie en el acelerador hacia su objetivo.

Un plantel con aspiraciones y algunos casos pendientes
La sesión de este lunes, aunque matinal, evidenció la exigencia que Calero ha impuesto desde el primer momento. Aarón Escandell, Miguel Narváez y Mate Sauri ya calentaron juntos, mientras que Luengo y Paraschiv trabajaron a parte, dejando claro que su futuro en la capital del Principado es incierto. La cesión del pasado curso ya fue una señal, y ahora, con el nuevo proyecto, su salida parece inevitable.
El equipo, un bloque heterogéneo que mezcla juventud y experiencia, se mostró compacto y concentrado. Desde el mediocampista Alberto Reina, hasta el delantero Ilyas Chaira, todos parecen afianzar la idea de que este curso será diferente. La plantilla no tendrá un respiro, con jornadas intensas de lunes a viernes y sesiones más suaves los fines de semana. Calero ha programado dobles sesiones para agilizar la puesta a punto física y táctica.
La cifra que resume la ambición del Oviedo es clara: 27 jugadores, 27 nombres que aspiran a vestir la elástica azul en Primera División. Pero, a juzgar por el margen de trabajo de Luengo y Paraschiv, la historia de este curso aún está lejos de escribirse. El Principado espera, y el Oviedo se prepara para responder con garra y determinación.
