Neymar se desvanece: ancelotti lo deja fuera y sueñan con endrick
La esperanza brasileña se marchita. Neymar, el ídolo, el goleador histórico, ve alejarse cada vez más la posibilidad de disputar un Mundial. La nueva exclusión de la convocatoria para los próximos amistosos, bajo el mando de Carlo Ancelotti, confirma una tendencia preocupante: el futuro del astro en la selección se antoja incierto.

El retorno de endrick, una señal clara
Mientras la sombra del fantasma de las lesiones se cierne sobre Neymar, el joven Endrick, cedido por Real Madrid al Olympique Lyon, irrumpe con fuerza en la Seleção. Su convocatoria, apenas un año después de su debut, es un claro mensaje de Ancelotti: la renovación es una necesidad, y el tiempo de las promesas ha llegado. La decisión, lejos de ser un simple cambio generacional, se produce tras la reciente puesta en duda de Neymar, quien pese a mostrar destellos de su calidad, sigue arrastrando problemas físicos.
Lo que nadie cuenta es el contexto de la “gestión de carga” que motivó la ausencia de Neymar en el partido de liga frente a Mirassol. La semana pasada, Ancelotti incluso planeó visitar al astro en Santos para evaluar su estado de forma, pero la situación no pareció mejorar. El gol y la asistencia en el clásico contra Corinthians, aunque alentadores, no fueron suficientes para convencer al técnico italiano, quien se encontraba, precisamente, en Río de Janeiro siguiendo el duelo Botafogo-Flamengo.
Neymar, a sus 34 años, demostró su valía a finales de febrero con dos goles ante Vasco da Gama, un recordatorio de su talento intacto. Pero el problema persiste: molestias en el muslo que, tras una fractura de ligamento cruzado anterior en octubre de 2023 y una nueva operación en diciembre, se resisten a desaparecer. El capitán de Santos, campeón olímpico en 2016 y máximo goleador de la Seleção con 79 goles, se enfrenta a su mayor desafío: recuperar la regularidad física y convencer a Ancelotti de que su presencia es vital para la cita mundialista.
La ausencia de jugadores de la Bundesliga en la convocatoria sugiere una estrategia clara de Ancelotti: centrarse en jugadores que puedan ser evaluados y entrenados de manera más directa. La decisión, aunque pragmática, deja a Neymar en una posición delicada, con la cuenta atrás para el Mundial en marcha y la competencia interna cada vez más feroz.
El panorama es claro: Neymar debe demostrar que su cuerpo le responde. La puerta no está cerrada, pero la ventana se va estrechando. La Seleção necesita un líder, pero también necesita un jugador que pueda rendir al máximo nivel durante un torneo entero. Y eso, por el momento, escapa al alcance del astro brasileño.
