Merlier, un estruendo en bergerac y la general dormida
Merlier, con una precisión implacable, se llevó la victoria en Bergerac, desatando un doblete que dejó a Philipsen y Girmay en la sombra. El belga, sin un lanzador que le sirviera de guía, desplegó la velocidad que lo ha convertido en el esprinter más letal del Tour.
nUna estrategia de box seat que no funcionó
nLa UAE Emirates, fiel a su estrategia, permitió que los equipos de los esprinteres, como el Quick Step-AlphaVinyl y Soudal Quick-Step, dominaran la persecución. Un silencio incómodo se apoderó de la carrera mientras los contendientes por la general, como Pogacar, Vingegaard y Del Toro, se beneficiaban de la tregua. Una tregua que, sin embargo, no duró mucho.
nLa subida al Suc au May, con sus 3,8 kilómetros y un desnivel del 7,7%, actuó como un crisol. 900 metros de dureza y un 7,3% de pendiente en el Mont Bessou, bastión de la resistencia, forzaron una selección brutal. A partir de ahí, solo 25 kilómetros de descenso rápido hasta la meta en Ussel separaron a los supervivientes.
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El pelotón, agotado y a la deriva
nLa carrera se redujo a un grupo selecto, donde la fatiga empezaba a hacer mella. La clasificación general refleja la situación: Pogacar lidera con 24:56:17, seguido de cerca por Vingegaard (+02'42
