Matarazzo, implacable: la quinta es el nuevo everest de nueva jersey
Pellegrino Matarazzo ha dejado claro que la Copa del Rey y la clasificación para la Europa League son, en el mejor de los casos, un preludio. El técnico del Valencia, visiblemente enfadado con la idea de conformarse, ha lanzado una declaración contundente: la quinta posición en LaLiga es ahora su objetivo prioritario, una apuesta arriesgada que podría abrir las puertas a la Champions League.
Una copa celebrada con cautela, pero con miras a lo que viene
La euforia de la victoria en la final de la Copa del Rey, palpable en las calles de San Sebastián, fue recibida con un pragmatismo inusual. Matarazzo, quien reconoció que la celebración fue ‘fantástica, inolvidable’, también se deshizo en agradecimientos hacia su familia, un sacrificio silencioso que en este momento se ve recompensado con la emoción de competir por un puesto más ambicioso. Unas declaraciones que revelan una ambición desmedida y un deseo de dejar una huella más profunda que la de un simple trofeo.
“Antes que nada, mi familia, siempre serán mi mujer y mi hijo, son las personas más importantes para mí, porque hacen muchos sacrificios, ahora han vuelto a Alemania mientras yo sigo aquí”, afirmó Matarazzo, con una sinceridad que contrasta con la dureza de sus palabras sobre la Liga. Un detalle que habla de un hombre que, a pesar de los logros, no olvida sus raíces. Unas palabras que, sin embargo, no esconden la estrategia de un entrenador que busca un objetivo superior.

El precio físico de la ambición
La semana intensa, marcada por la final y los duros 120 minutos con penaltis, ha dejado secuelas. Aunque el equipo se entregó a las celebraciones con alegría, la realidad es que solo Guedes no podrá estar disponible para el próximo partido contra el Getafe, debido a un problema físico. La lesión del portugués, que ya sufría un dedo roto en la final, ha sido agravada por un esguince de tobillo, lo que obliga a una espera que podría dejarlo fuera hasta el domingo contra el Rayo Vallecano. Una situación que complica aún más los planes del técnico. ‘Gonçalo está fuera por dos lesiones diferentes’, explicó Matarazzo, ‘una ya jugó con ella en la final, un dedo del pie roto, pero le pusimos anestesia para que pudiera jugar y no sintiese el dolor, y en la acción del penalti se hizo un esguince de tobillo y necesitará unos días para recuperarse’.
A pesar de la baja de Guedes, el equipo mantiene la moral alta. Matarazzo ha insistido en la importancia de los siete partidos restantes, considerándolos cruciales para consolidar la posición del Valencia y, sobre todo, para dar buenas sensaciones de cara a la próxima temporada. ‘Sé que va a ser un reto jugar mañana, por de lo que venimos, pero entendednos la importancia de estos siete partidos’, declaró el técnico. La presión es palpable, pero la ambición es mayor. Además, la presencia de jugadores que se preparan para el Mundial añade un plus de motivación al equipo. La clave, según Matarazzo, está en la concentración y en la exigencia máxima en cada entrenamiento, excepto para uno o dos jugadores que necesitan recuperar el tiempo perdido.

La champions, un sueño que se acerca
En definitiva, Matarazzo ha reafirmado su deseo de no conformarse con un simple puesto en la tabla. La quinta posición en LaLiga, y la posibilidad de alcanzar la Champions League, se ha convertido en su nueva obsesión. ‘Tenemos opciones para más en Liga, hay opciones para el quinto puesto que podría ser de Champions’, concluyó el técnico, con una mirada que reflejaba la determinación de un hombre que no se conforma con menos.