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Martín, el 'outsider' que vuelve a jerez con la aprilia y una nueva perspectiva

Jorge Martín llega a Jerez con la sensación de volver a empezar, dejando atrás los dolores físicos y la presión de un Mundial que se antoja más competitivo que nunca. El piloto se muestra cómodo en su papel de ‘outsider’, buscando la desconexión y la sencillez, una estrategia que parece estar funcionando.

Un jerez especial, con tintes nostálgicos

La cita en el circuito andaluz tiene un significado especial para Martín, que la comparte con sus padres, quienes llegarán en moto para animar a Crivillé, un ícono de la velocidad que marcó una época. El casco, con un diseño inspirado en la cultura española, es otro de los detalles que marcan la diferencia, un guiño a sus raíces y a la idiosincrasia de su tierra natal, con referencias a Lebrija y Trebujena.

‘Me encanta’, confiesa Martín, ‘Quería un casco que reflejara mi esencia, algo típico español. Seguro que he pasado por alto algunas cosas, así que lo siento de antemano’. El parón le ha servido para recuperar energías, tanto físicas como mentales, y para disfrutar de su rutina de entrenamiento y recuperación, lejos del asedio mediático y las exigencias constantes del calendario.

Dolor en descenso, pero con ilusión

Dolor en descenso, pero con ilusión

A pesar de mejorar su acoplamiento con la Aprilia y de notar una mayor estabilidad en la moto, Martín reconoce que aún le falta trabajo para alcanzar su máximo potencial. ‘Siento que hago el viernes y para el sábado ya me cuesta recuperar’, admite. ‘El domingo, ya llego un poco tocado, sobre todo cuando hay carreras seguidas’. Sin embargo, muestra optimismo y confía en que, con el tiempo, sus tiempos de recuperación se normalizarán.

‘Es una cuestión de tiempo’, sentencia. ‘Tailandia fue duro, Brasil también. Pero creo que Jerez me va a ayudar a volver a rodar con más energía. La moto se me mueve más que a Marco, y eso me hace más físico y que pierda tiempo’. El piloto se muestra cauteloso, pero convencido de que puede acercarse a Marc Márquez, aunque reconoce que hay muchos rivales en liza.

‘Llevo tres carreras con esta moto’, explica. ‘Me centro en competir al cien por cien. Si tengo la oportunidad de conseguir una victoria, me mataré para ir a por ella, pero no voy a hacer más de lo que puedo hacer. No quiero otra lesión’. La clave, según Martín, reside en disfrutar del momento y en no obsesionarse con el Mundial, aunque no niegue su ambición de pelear por él. ‘Para mí, estáis equivocados por pensar que por no pensar en el Mundial no lo quiero’, afirma con firmeza.

‘Sí, mucho más’, concluye. ‘El haber ganado un Mundial me da esa tranquilidad de lo que lo tengo ahí de por vida. Tengo hambre de más, y esto es algo que haré hasta que me retire. Mientras tenga esa oportunidad, estoy ilusionado, contento, sano. Hace un año estaba con 14 costillas rotas viendo la carrera en el iPhone, y hoy estoy aquí, compitiendo en Jerez’. Y, para cerrar, una frase que revela su visión: “No puedo pedir más”.