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Madrid aplasta al valencia y afianza su liderazgo en acb

El Real Madrid demostró, una vez más, su despiadada eficiencia, pulverizando al Valencia Basket en un partido que dejó claro quién manda en la Liga ACB. Con una actuación soberana y un despliegue de baloncesto de alta calidad, los blancos se llevan una victoria contundente (82-96) que les consolida como líderes indiscutibles del campeonato.

Un festín blanco con tavares y hezonja a la cabezada

Un festín blanco con tavares y hezonja a la cabezada

Desde el inicio, el Madrid tomó el control del Roig Arena, aprovechando la lentitud taronja para desplegar un juego vertical y transiciones fulgurantes. Campazzo, con una visión asombrosa, conectó con Tavares bajo a aro, mientras que Hezonja, imparable, anotaba desde cualquier posición. La segunda unidad blanca, liderada por Lyles, Procida y Feliz, también aportó su granito de arena, desestabilizando la defensa valenciana y cortando cualquier aspiración de remontada.

El Valencia, que se mostró demasiado espeso en ataque y con dificultades para frenar el ritmo del Madrid, apenas pudo ofrecer resistencia. Montero, Taylor y De Larrea, con 16 puntos cada uno, intentaron ponerle freno al diluvio blanco, pero no lograron cambiar el rumbo del partido.

Pedro Martínez, técnico del Valencia, reconoció la superioridad del rival: “Han sido muy superiores, han jugado muy bien y no hemos tenido respuesta”. Un veredicto contundente que resume la dominación blanca en un encuentro que dejó claro que el Madrid es un coloso difícil de detener.

La clave del triunfo madridista radicó en su intensidad y capacidad de adaptación. Cuando el Valencia intentaba recuperar el control del partido, Campazzo y Tavares volvían a reaparecer, inyectando frescura y liderazgo al equipo. Lyles, con una exhibición de talento y verticalidad, cerró el partido con una canasta de magia, sellando la victoria con un parcial de 10-2.

Un 82-96 que no solo consolida la ventaja del Real Madrid en la clasificación, sino que también demuestra su ambición y su capacidad para dominar a los mejores rivales de Europa. Un Madrid que, con un juego impecable y una actitud implacable, sigue demostrando por qué es el vigente campeón de la Liga ACB.