Love, mbappé y el 'correcaminos': revelaciones sorprendentes del exatacante francés

Vágner Love, figura imponente del fútbol brasileño y con un palmarés que abarca CSKA, Corinthians, Mónaco, Palmeiras y Flamengo, ha desvelado detalles sorprendentes sobre su etapa en el Principado, donde coincidió brevemente con un joven Kylian Mbappé.

Un paréntesis inesperado en mónaco

La entrevista concedida a Sportv arroja luz sobre una conexión peculiar: el ex delantero de Flamengo no jugó con Mbappé, pero sí que el astro francés se convirtió en su compañero de ataque en un lapso de tiempo excepcionalmente corto. Love recuerda con particular cariño los siete meses que pasó en el Mónaco, un período marcado por la inestabilidad del equipo y la presión de un estadio que, durante años, no conocía la victoria.

“Mbappé jugó conmigo, yo no jugué con Mbappé”, bromea Love, desvelando una dinámica de roles inversa que contrasta con la imagen actual del jugador. El atacante brasileño destaca la juventud y la serenidad del entonces adolescente, un chico “muy tranquilo” que, a pesar de su velocidad descomunal –que en Mónaco lo apodaron cariñosamente ‘Correcaminos’ – nunca mostró una actitud condescendiente hacia sus compañeros.

‘Correcaminos’ y el penalti ‘a la panenka’

‘Correcaminos’ y el penalti ‘a la panenka’

La velocidad de Mbappé era tan asombrosa que, según Love, lo llamaban ‘Correcaminos’ entre los brasileños del equipo. Recordando un momento clave, relata: “El Mónaco no había ganado en el Parque de los Príncipes en un tiempo que ni me atrevo a recordar. Éramos él y yo la dupla atacante, y ganamos. Mi primer gol, Fabinho lo selló con una magistral penalti ‘a la Panenka’”. La victoria, una anhelada, levantó el ánimo del equipo y rompió una sequía que se extendía hacía mucho tiempo.

Sin embargo, su paso por Mónaco fue efímero. La llegada de Falcao, cedido desde el Chelsea, supuso su salida. “Leonardo Jardim me miró y me dijo que Falcao tenía que jugar. Le dije que lo único que tenía que hacer era rescindir mi contrato y seguir mi propio camino”. Un final abrupto que, según Love, le permitió recuperar el control de su carrera, demostrando una determinación y una visión estratégica que pocos jugadores poseen.

En definitiva, la experiencia en Mónaco, aunque breve, dejó una huella imborrable en la memoria del ex delantero brasileño, un recuerdo atado a la figura de un joven Mbappé, un ‘Correcaminos’ en ciernes que, según Love, siempre supo cómo marcar la diferencia.