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La pulsera de siete nudos: un secreto ancestral que protege a la albiceleste

El Mundial 2026 se presenta con un detalle sutil, pero inconfundible: la pulsera de siete nudos, un amuleto que ha acompañado a la selección argentina en sus victorias más importantes. Un símbolo que trasciende el deporte y se ancla en las profundidades de la tradición.

Más allá del hilo: el origen místico del talisman

No se trata de una simple aderezo. La pulsera, conocida popularmente como ‘la pulsera roja’, tiene raíces en la Cábala, una corriente mística judía donde el hilo rojo representa la protección contra el ‘mal de ojo’, esa energía negativa que, según la creencia, puede afectar el éxito y la suerte.

Hoy, millones de personas la utilizan como símbolo de fortaleza, buena fortuna o incluso como un objeto de conexión espiritual. Su significado ha evolucionado, trascendiendo el ámbito religioso para convertirse en un emblema popular, un guiño a la tradición.

La FIFA, aunque permite el uso de accesorios que no representen un peligro para los jugadores, regula el equipamiento deportivo. La pulsera textil, siempre que no sea metálica o rígida, no plantea problemas, permitiendo que jugadores como Lisandro Martínez o Nahuel Molina la luchen con orgullo.

Messi, el pionero del ritual

Messi, el pionero del ritual

La historia de este amuleto en la Albiceleste comienza en el Mundial de Rusia 2018, gracias a un gesto de un periodista argentino, Rama Pantorotto, que le entregó a Lionel Messi una cinta roja, solicitada por su madre como un símbolo de protección y buena suerte. El capitán argentino, con una naturalidad sorprendente, la conservó y la exhibió al mundo, convirtiéndola en un símbolo de su compromiso y su fe.

Desde entonces, la pulsera ha sido una constante en su trayectoria, presente en la conquista del Mundial de Qatar, la Copa América y ahora, en el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá. Lo que comenzó como un regalo de su madre se ha convertido en una tradición, un vínculo personal que se extiende a toda la selección. La pulsera, atada con cuidado por una persona cercana, imbuye al portador con la intención de un deseo positivo. No hay evidencia científica que lo confirme, pero su valor reside en su significado cultural y espiritual.

Una protección que supera las reglas

Una protección que supera las reglas

La regla 4 de Juego de la IFAB, que rige la FIFA, prohíbe el uso de equipamiento o accesorios peligrosos. Sin embargo, la pulsera de siete nudos, al ser textil, no entra en esta categoría, siempre y cuando el árbitro no considere que pueda representar un riesgo. La persistencia del uso de este amuleto demuestra que, a veces, las tradiciones tienen un poder que trasciende las regulaciones.

Con el Mundial 2026 a la vuelta de la esquina, la pulsera de siete nudos seguirá siendo un símbolo de protección y suerte para la selección argentina. Un recordatorio de que, en el fútbol, como en la vida, la fe y la tradición pueden ser los verdaderos impulsores del éxito.