La handball-euphorie de gummersbach y lemgo
La temporada de handball en Alemania está viviendo un momento de gran euforia en ciertos clubes del estado de Nordrhein-Westfalen. Dos equipos en particular, VfL Gummersbach y TBV Lemgo Lippe, están experimentando una pasión sin precedentes, que se refleja tanto en la cancha como en las gradas.

Un duelo emocionante
El partido entre Gummersbach y Lemgo, que comenzó el 24º jornada de la Bundesliga, fue un ejemplo de este estado de ánimo. Los dos conjuntos se enfrentaron en un encuentro a muerte que se decidiría en el último segundo. Al final, Gummersbach se impuso por 28-27, gracias a un gol de Niels Versteijnen que se coló en el arco en el tiempo de descuento.
Con seis victorias seguidas y apenas 13 puntos negativos en la clasificación, Gummersbach abre la puerta a la posibilidad de disputar la Champions League. Sin embargo, más allá de la dimensión deportiva, esta euforia es palpable en la región y se traduce en un nivel de compromiso inusual de los aficionados.
En Lemgo, por ejemplo, se informa que los aficionados se reunieron con sus Klappstühle (sillas plegables) ante la oficina de ventas de entradas, esperando a que se abrieran las puertas a las 9h, para obtener las sobras de las 30 mil entradas disponibles. En Gummersbach, la Schwalbe Arena ya ha sido vendida en 41 ocasiones consecutivas, un nuevo récord.
Este entusiasmo se extiende incluso a los jugadores, que disfrutan de esta atmósfera especial. El capitán de Gummersbach, Lucas Hutecek, declaró tras la victoria:
