Kejelcha, el truco del dos horas: un debut que reescribe la historia del maratón
Yomif Kejelcha, el joven maratoniano etíope, ha deslumbrado al mundo del atletismo con un debut en Londres que no solo rompió la barrera de las dos horas, sino que también lo catapultó a la vanguardia del panorama mundial. Su marca de 1:59:41, un tiempo que hasta hacía poco se consideraba una aspiración lejana, ha provocado un terremoto en la comunidad atlética y ha abierto una nueva era en la distancia.
Un debut inesperado, una victoria en la mente
El atleta de 27 años, que hasta hace poco se centraba en pruebas de media distancia, demostró una capacidad de adaptación y una potencia explosiva que nadie esperaba. Como él mismo reconoció en MARCA, “Sólo quería correr, desafiar la competición… pero nada más. Quería correr en mi mejor marca, pero mi mente no estaba preparada para las dos horas. Sólo ocurrió y estoy muy feliz”. La casualidad, o quizás una combinación de entrenamiento y la inesperada ayuda de su rival, Samuel Gebre, lo llevó a superar esa barrera.
La reacción de Gebre, quien admitió que no se dio cuenta de que estaba a punto de romper el récord hasta el final de la carrera, fue clave. “Correr es ayudarse uno al otro, creo. Nosotros pudimos correr más rápido y lo hicimos”, afirmó el atleta etíope, subrayando la importancia de la colaboración en la consecución de grandes logros.

Zapatillas, nike y la nueva era del maratón
Kejelcha, ex miembro del legendario Nike Oregon Project, destacó la importancia de sus zapatillas Adizero Adios Pro Evo 3, reconociendo que “Las zapatillas siempre son importantes, no solo para la carrera, sino para entrenar, para andar.”. El cambio de equipo a Adidas, aunque no se detalló en profundidad, parece no haber afectado su rendimiento, evidenciando la calidad del trabajo en equipo y la importancia de un entorno favorable.
El atleta, quien ha demostrado una clara preferencia por la distancia de los 21 kilómetros, reveló que “Creo que la pista es muy dura. En la ruta, trabajas y entrenas mucho, la preparación es buena. La ruta es más fácil que la pista. Incluso el maratón lo es”. Su experiencia en pista, aunque exitosa, ha quedado relegada a un segundo plano, priorizando la ruta y su potencial en la distancia reina del atletismo.

Más allá del dos horas: ¿el futuro del maratón?
Con un objetivo aún no definido para Berlín, Kejelcha se muestra confiado en su capacidad para seguir superando récords. “Creo en mí. Quizás un día pueda correr por debajo de 1:58”, declaró. Su debut en Londres no solo ha redefinido las posibilidades en el maratón, sino que ha encendido la esperanza de que una nueva generación de atletas pueda alcanzar niveles de rendimiento aún mayores. Yomif Kejelcha, con su talento y determinación, se ha convertido en un símbolo de esa nueva era, una era donde los límites se desdibujan y los sueños se hacen realidad. La prueba, sin duda, la dará en Berlín.