Insultos en son moix: presa, entre la justicia y la pasión franjirroja
Un aficionado, tras una diatriba en el banquillo, se enfrenta a una sanción y la amenaza de perder su lugar en los estadios. La tensión en el Rayo Vallecano no cesa.
El episodio que desató la tormenta
La Comisión Antiviolencia ha propuesto una multa de 1.500 euros y tres meses de prohibición de acceso a los recintos deportivos para un aficionado que, el pasado 12 de abril, increpó al presidente del Rayo Vallecano, Raúl Martín Presa, durante el partido contra el Mallorca en Son Moix.
El incidente, que obligó a la intervención policial, se produjo tras que Presa solicitara la presencia de agentes tras ser abordado por el seguidor en el túnel de vestuarios. La situación, lejos de ser aislada, refleja la persistente hostilidad que rodea al club y a su directiva.

La respuesta de antiviolencia: cero tolerancia
La medida, según fuentes oficiales, busca establecer una clara señal de tolerancia cero frente a conductas ofensivas o intimidatorias. La sanción contempla tanto la imposición de una multa económica como la prohibición temporal de acceso a las instalaciones deportivas. Es una respuesta, sin duda, contundente a la escalada de tensión.

Una afición dividida: protestas y descontento
Si bien el equipo sigue cosechando victorias y generando ilusión en la afición vallecana, la protesta contra Presa y su gestión no se desvanece. La peña ultra Bukaneros, encabezada por la manifestación del pasado mes de febrero, continúa expresando su descontento con el dirigente, acusándolo además de negligencia en el mantenimiento de las instalaciones y de haber
