Hayes-davis, el milagro de valencia y la prórroga que desata el infierno en el roig arena
El Valencia Basket se lleva la ventaja en la serie ante el Panathinaikos gracias a un triple sobre la bocina de Hayes-Davis, pero la noche en el Roig Arena fue un torbellino de baloncesto de altísimo nivel, con definsas imposibles y decisiones polémicas que dejaron al borde del asiento a los aficionados.

Un final de infarto que pone la serie cuesta arriba
El segundo partido de la eliminatoria entre Valencia y Panathinaikos ha terminado en un punto tras una prórroga electrizante. Un triple de Hayes-Davis, tras una última jugada de Ataman, selló la victoria local y puso el 0-2 en el marcador, desatando la euforia en la grada y sumiendo a los visitantes en la desesperación. Pero la serie no está sentenciada, y el Panathinaikos, con su experiencia y poderío ofensivo, no se rendirá sin luchar.
Desde el inicio, el partido fue un choque de titanes. Un minuto y medio, y Nunn ya acumulaba dos faltas personales, una anomalía en un jugador de su calibre. Pero la respuesta del Valencia fue inmediata: Badio y Montero, con una solidez sorprendente, tomaron la delantera, algo que no había sucedido en el primer encuentro. El Valencia, consciente de la necesidad de mejorar su acierto exterior, salió con una estrategia clara: correr y buscar el tiro libre. Y lo consiguió, desatando una espiral de puntos que mantuvo a ambos equipos en una constante lucha por la ventaja.
La defensa fue letal en ambos bandos. Hayes-Davis, pieza clave del Valencia, se convirtió en el motor del equipo en el segundo cuarto, con tres triples consecutivos que estiraron la diferencia. Pero los griegos no se amilanaron. Ataman, con un movimiento arriesgado, le dio las últimas dos posesiones a Hayes-Davis, confiando en su capacidad para decidir el destino del partido. El MVP de la Final Four no falló, llevando a su equipo a la victoria con un triple sobre la bocina. Un golpe durísimo para el Valencia, que ahora deberá demostrar su valía en Atenas.
La segunda parte fue un auténtico bombardeo de triples, una sucesión de aciertos y contrarrestes que mantuvo el marcador en constante movimiento. Nunn cometió un error infantil en el último cuarto, con una falta personal que le sacó del partido, y el Valencia aprovechó para ampliar la ventaja. Pero los griegos, con una inercia sorprendente, remontaron el marcador con un 0-10, poniendo a prueba la resistencia de los valencianos. De Larrea, Juancho, Montero… cada acierto era respondido con uno mayor, hasta que, en los últimos minutos, el Valencia logró empatar el choque y enviar la partida a la prórroga. Un empate que, sin embargo, no fue suficiente para silenciar las dudas. El partido se decidió en los compases finales, con un triple de Hayes-Davis que selló la victoria del Valencia y el 0-2 en la eliminatoria.
La victoria del Valencia es un golpe de moral para el equipo, que ha demostrado su capacidad para competir al más alto nivel. Pero el Panathinaikos, con su experiencia y poderío ofensivo, no se rendirá sin luchar. La serie se decidirá en Atenas, donde el Valencia deberá demostrar que es capaz de superar el desafío y alcanzar su primer Final Four.
