Häfner, de vuelta en el radar: ¿un resurgir en la selección alemana?
El debate está abierto en el balonmano alemán. A pesar de ser el segundo máximo goleador de la Bundesliga, superando a figuras como Renars Uscins y Franz Semper, Kai Häfner, veterano del deporte, no ha sido convocado por la selección nacional desde su inesperada retirada en 2024. Ahora, su entrenador en el TVB Stuttgart, Misha Kaufmann, aboga abiertamente por su regreso.

Kaufmann defiende el retorno de häfner a la selección alemana
“Sería casi negligente dejar fuera a un jugador como Kai”, afirma Kaufmann. El técnico suizo, en declaraciones a handball-world, no se posiciona como seleccionador, pero no duda en calificar como un error la exclusión del experimentado extremo derecho.
La cifra habla por sí sola: con 197 goles en la Bundesliga, Häfner se sitúa como la segunda mejor arma ofensiva del campeonato, solo superado por el astro del Füchse Berlin, Mathias Gidsel. Esta estadística, sin embargo, no ha sido suficiente para recuperar su puesto en la selección, donde Uscins y Semper ocupan la posición de extremo derecho.
“Es un jugador de clase mundial y también como persona”, elogia Kaufmann. El entrenador reconoce la carencia de opciones en esa posición, algo que el propio seleccionador, Alfred Gislason, ha admitido. Kaufmann confía en que Häfner, un hombre que “siempre contesta el teléfono”, considerará la posibilidad de un nuevo llamado, especialmente con la perspectiva de la próxima Eurocopa en alemania.
Aunque Gislason no ha incluido a Häfner en las próximas pruebas contra Egipto, el jugador ha manifestado su disposición a asumir un rol de “respaldo” para el campeonato continental de 2027, similar a su participación en la Eurocopa 2026. La experiencia de Häfner podría ser un activo valioso para un equipo que busca consolidarse como potencia en el balonmano mundial. Su trayectoria, sin embargo, es un recordatorio de que el talento, por brillante que sea, no garantiza el lugar en la selección.
La decisión final recae en Gislason, pero la insistencia de Kaufmann y el propio interés de Häfner sugieren que la historia podría no terminar aquí.
