Guridi renace bajo la dirección de quique sánchez flores
La llegada de Quique Sánchez Flores al Alavés ha despertado un resurgimiento inesperado en Jon Guridi, un jugador que, tras un largo periodo de discreción, se ha ganado una plaza en el once titular. La sustitución de Coudet, aunque generó incertidumbre, ha abierto una puerta para el centrocampista guipuzcoano.

Guridi, de suplente a pieza clave en tres jornadas
El alavés de Quique Sánchez Flores, con un esquema táctico más directo que el de su predecesor, ha encontrado en Guridi un aliado perfecto. El jugador, indiscutible en las tres campañas anteriores bajo el mando de Coudet, ha visto cómo su tiempo de juego se incrementaba progresivamente, culminando en una participación significativa en las últimas tres jornadas.
Su debut bajo las órdenes del técnico madrileño llegó en Mestalla, donde fue titular en el doble pivote junto a Antonio Blanco, cubriendo la ausencia sancionada de Pablo Ibáñez. Aunque volvió a la banca en el siguiente encuentro, su entrada como sustituto justo antes del descanso en Vigo fue un claro indicativo de la confianza que Quique depositaba en él. Esa apuesta se recompensó con una remontada histórica.
Los números hablan por sí solos: Guridi ha disputado 129 minutos en los últimos tres partidos, superando los 98 minutos que acumulaba bajo la dirección de Coudet. Esta mayor participación se debe a las características del nuevo sistema de juego, que exige un centrocampista agresivo, con capacidad de llegada desde segunda línea y apto para disputar balones aéreos. Un perfil que encaja a la perfección con las cualidades de Guridi.
La continuidad de Guridi dependerá de la decisión de Quique Sánchez Flores para el próximo partido contra Osasuna. Con las malas sensaciones mostradas en el primer tiempo en Balaídos, no sería sorprendente que el técnico realizara cambios significativos en la alineación. La finalización de contrato de Guridi el próximo 30 de junio añade un elemento de presión, ya que su rendimiento en estas últimas nueve jornadas determinará su futuro en Mendizorroza. Son tiempos decisivos para el jugador, que ha sabido ganarse el cariño de la afición.
