González y azzaharaa: élite española en medio maratón
Jorge González coronado campeón
en Mérida, un triunfo merecido y explosivo. Fátima Azzaharaa Ouhaddou, fiel a su reputación, revalida el título con autoridad. La pista española ha entregado dos nombres para recordar.Un gonzález en casa que no se corta un pelo
El corredor granadino, competitivo como pocas cosas, se llevó la victoria con un tiempo de 1:04:32, dejando a sus rivales en la estirpe. Una demostración de fuerza y resistencia que, si bien no fue una carrera de ataque frontal, se consumó con precisión y control. La presión de competir en su ciudad natal, sin duda, le sirvió de combustible.
Javi Guerra, a sus casi 43 años, ofreció una actuación que desafía las estadísticas. El veterano corredor, con un crono de 1:05:32, demostró que la experiencia sigue siendo un activo inestimable. Un verdadero ejemplo de quién se mantiene en la élite a pesar del paso del tiempo.
Ibrahim Chakir, por su parte, protagonizó una remontada espectacular, terminando en el tercer escalón del podio con 1:06:02. Un final de carrera que recordará con orgullo.

Ouhaddou, maestra en la espera
En el lado femenino, la dominación absoluta de Fátima Azzaharaa Ouhaddou. Con una estrategia impecable, esperó el momento preciso para atacar, estableciendo un ritmo implacable que la llevó a la victoria con 1:14:52. Su consistencia y capacidad de lectura de carrera son, sin duda, su mayor baza.
Lidia Campo (1:15:24) y Queralt Criado (1:15:39), debutando en la distancia, completaron el podio. Criado, en particular, demostró un potencial enorme, prometiendo grandes cosas en el futuro.
La carrera fue un ejercicio de táctica, donde la espera y el momento de ataque fueron clave. Pero, al final, la experiencia y la determinación de Ouhaddou fueron decisivas. Un triunfo que reafirma su posición como una de las mejores medio maratonianas del panorama nacional.
La cifra habla por sí sola: 1:04:16, el tiempo del marroquí Aferdi, quien, sin embargo, competía por un título que no era el nacional. Un detalle que, quizás, nadie esperaba.