Gazte berriak: un milagro en antsoain desata la pasión y trasciende la categoría
Una cena, un canto, un sueño improbable. Así comenzó la historia de Gazte Berriak, un equipo de Antsoain que, en 2022, desafió las probabilidades y se coronó campeón regional preferente. Un ascenso que, para muchos, parecía una quimera.

De la tercera a la promoción: la locura que cambió un pueblo
Como nos cuenta el capitán Oier Claudio, “se empezó a escuchar un cántico de fondo que versaba ‘a tercera oe, a tercera oe’. Era una locura. Un equipo que apenas tenía licencia para soñar con mantenerse en la categoría estaba pensando en luchar por alcanzar el fútbol semiprofesional.” Un equipo, según sus propias palabras, “una cuadrilla de amigos que juega en el equipo de su tierra”, con una afinidad casi familiar por sus colores y compañeros. Un sentimiento que, sin duda, alimentó su hazaña.
El entrenador, Erik Araque, lo resumió con precisión: “Esto no puede catalogarse de otra manera que no sea hazaña, milagro o proeza.” Un segundo ascenso consecutivo, un logro que comparte con el Doneztebe, un rival que volverá a enfrentarlos la próxima temporada, tras una campaña de ensueño.
La trayectoria del Gazte Berriak fue una montaña rusa emocional. Tras una primera vuelta convulsa, plagada de derrotas, el equipo, liderado por un Erik Araque que reconocía “con más corazón que cabeza”, logró revertir la situación y alcanzar su objetivo. Pero fueron dos nombres los que brillaron con especial intensidad: Daniel Sala, con sus 22 goles, y Asier Rangel, con sus 15 dianas. Unos números que, según Oier Claudio, “han sido claves para lograr el ascenso”, aunque matizó que “el mérito es de todos los jugadores, porque todos hemos luchado con todo lo que teníamos”.
La afición de Antsoain, un municipio de apenas 10.000 habitantes, se ha visto inundada por la alegría. Un equipo que ha hecho soñar a un pueblo, mostrando una pasión y un ambiente de vestuario ejemplares. Un ejemplo de que, incluso en los equipos más pequeños, los sueños pueden hacerse realidad. “Será difícil, pero vamos a soñar con ello”, confiesa el capitán, que promete “dar guerra” y “dejar la piel” por el escudo. Y con razón. Este ascenso no es solo un título; es la confirmación de que la verdadera victoria reside en la perseverancia, la unión y la pasión por el juego. El Gazte Berriak ha demostrado que la tercera división puede ser el trampolín hacia la gloria.”n
