Furia en las vegas: flores y su equipo se enfrentan a una demanda por 2,6 millones de dólares
El mundo del fútbol argentino se tambalea con una noticia explosiva: Turu Flores y un nutrido grupo de exjugadores – Sergio Berti, Sergio Zárate y Norberto Ortega Sánchez – se encuentran en una batalla legal en Estados Unidos por una deuda millonaria con el casino Resorts World Las Vegas. La cifra, asombrosa, asciende a 2,6 millones de dólares y amenaza con poner fin a sus carreras.
Una deuda nacida en el juego
La demanda, presentada por el complejo turístico, revela una serie de ‘makers’, o créditos destinados al juego, que los cuatro futbolistas recibieron entre enero y abril de 2025. Lo que comenzó como una apuesta, se convirtió en un abismo financiero cuando Resorts World intentó recuperar esos fondos, desatando una tormenta legal.

Las cifras revelan la magnitud del problema
Los detalles son contundentes: Berti, con una reclamación de 501.000 dólares; Flores, con 500.500; Zárate, con 1.002.000; y Ortega Sánchez, con 626.000. Una situación que, de no resolverse, podría resultar en embargos de bienes y, lo más grave, la prohibición de entrada a los Estados Unidos para todos ellos.

El papel de un representante y una visita de lujo
Según ‘La Nación’, la situación se complicó aún más por la presencia de Maximiliano Palermo, representante de los jugadores, quien los invitó a Las Vegas y se encargó de su logística: viajes, alojamiento y, aparentemente, un bono promocional. Una visita que, lejos de ser un simple descanso, ha terminado en una profunda crisis legal. Palermo, quien se ha hecho cargo del viaje, el alojamiento y las dietas, no ha emitido aún ningún comentario sobre el asunto.
La justicia estadounidense como único baluarte
Si bien la legislación argentina no permite derivar sanciones por deudas de juego contraídas en el extranjero, la justicia estadounidense sí tiene la potestad de ejecutar embargos y restringir la entrada de los exjugadores a su territorio. La batalla legal, por tanto, se desarrolla ahora en Las Vegas, donde el casino reclama el dinero que, según sus argumentos, aún está pendiente tras las operaciones de crédito.
Un final incierto para una carrera dorada
La historia de Turu Flores y sus compañeros es un recordatorio brutal de los peligros del juego y las consecuencias que pueden acarrear. Un caso que, sin duda, dejará una huella imborrable en sus carreras y en la memoria del fútbol argentino. La sombra de los embargos se cierne sobre ellos, mientras la justicia estadounidense determina el futuro de sus patrimonios.