Flick y el terreno de metropolitano: una queja uefa que resuena en la historia del barça

Hansi Flick, con botas de ex-futbolista, se paseó por el Metropolitano, desatando una bronca que ya conoce la historia del fútbol español. La imagen del técnico tocando el césped, buscando la perfección en la altura, generó una reclamación urgente ante la UEFA.

Un terreno que a can barça no le gusta

La preocupación del Bayern Múnich no era la ausencia de una medición precisa del nuevo césped. Era, en realidad, la altura. Un requisito fundamental para el equipo de Guardiola, un clásico desde la época de Xavi, que prefiere una superficie más lenta y con mayor densidad. La normativa europea establece un máximo de 3 centímetros, pero el Atlético de Madrid, con una tradición de césped a 2,3 centímetros, no estaba dispuesto a ceder.

La UEFA, tras la queja, se comprometió a realizar ajustes, asegurando que el protocolo se seguirá rigurosamente. Pero la historia ya ha contado este drama. En 2016, el Barcelona se quejó del mismo césped del Vicente Calderón, y en 2011, Guardiola ya se mostró molesto por la altura del Santiago Bernabéu.

Más que un terreno, una tradición

Más que un terreno, una tradición

La polémica no se limita a esta temporada. Joan García, en el primer gol del Atleti en la ida de la Copa, tropezó con un pequeño montículo, un incidente que evidenció el problema. Los propios jugadores, incluyendo Griezmann y Koke, han expresado su descontento. Pero la queja se extiende a lo que ocurre en el campo de juego: el riego, la cantidad de agua aplicada, un aspecto en el que la UEFA tiene la última palabra. Un acuerdo entre los equipos permite una doble ración, pero la norma es clara: el césped debe mantenerse uniforme.

La situación es irónica. El Metropolitano ya causó problemas en la ida de la Copa, y ahora, con la vuelta en puerta, la preocupación persiste. La insistencia del Atlético por un césped más alto, un detalle que no ha sentado bien en la UEFA y que, de hecho, ya ha sido objeto de quejas históricas, demuestra que en el mundo del fútbol, la perfección del terreno de juego es tan importante como la estrategia de juego.

Y no es que el Atleti esté buscando excusas. La historia lo demuestra: la altura del césped, en diferentes etapas y con diferentes equipos, ha sido un motivo de discordia en el fútbol español. La UEFA, con su estricto protocolo, intentará evitar que este clásico conflicto se repita, pero la tradición de un Barça que prefiere un campo más lento y con mayor densidad, parece un desafío ineludible.