Eredivisie: un laberinto de reglas y un ascenso imposible

El fútbol holandés se ha convertido en un auténtico y surrealista juego de ajedrez, donde el ascenso a la Eredivisie parece más un espejismo que una meta alcanzable. El Vitesse Arnhem, tras una debacle de 35 años en Segunda, ha visto su sueño truncado por una ley inusual, pero, de forma desconcertante, salvado por una peculiaridad regulatoria.

El efecto ‘metas volantes’ y la confusión total

La Federación neerlandesa, ante la insolvencia del Arnhem, le retiró la licencia para la próxima temporada. Pero la historia no termina ahí. El Tribunal de Apelación de Arnhem-Leeuwarden, en un giro inesperado, le ha dado luz verde, a pesar de su situación económica y su undécima posición en la tabla. La Eerste Divisie, sin embargo, añade una capa de complejidad: cuatro clasificaciones provisionales, basadas en los resultados de los primeros diez periodos de liga, que otorgan plazas directas al playoff de ascenso.

Aquí reside el núcleo del problema. El ADO Den Haag y Cambuur ya han asegurado su plaza directa, pero el FC Den Bosch, noveno en la clasificación general, necesita perder su último partido contra el ADO Den Haag para asegurarse una plaza en los playoffs. Un resultado negativo le permitiría, paradójicamente, que el equipo mejor situado en la tabla general, y que aún no haya sido clasificado para los playoffs, se quede con la plaza que ahora mismo le corresponde al noveno.

Ulrich Landvreugd, entrenador del Den Bosch, lo resume con una mezcla de frustración y incredulidad: “Es muy extraño”. Y no está solo. Desde el club, rechazan cualquier intento de justificar esta situación como un ‘biscotto’, insistiendo en que juegan para ganar. Pero la realidad es que el Den Bosch, un club con historia, como el que vio desfilar a Ruud van Nistelrooy, se enfrenta a una montaña rusa de posibilidades.

El ascenso, un viaje de tres eliminatorias

El ascenso, un viaje de tres eliminatorias

Si el Den Bosch logra colarse en los playoffs –algo que, dada su situación, parece improbable–, su camino hacia la Eredivisie será largo y arduo. Tendrá que superar tres eliminatorias: una de cuartos de final, otra de semifinales, en la que se enfrentará al antepenúltimo clasificado de la Eredivisie, y finalmente, la final, donde el vencedor se asegura su plaza en la máxima categoría. Una aventura que, por lo menos, promete ser memorable.

La situación, en definitiva, es un ejemplo de cómo las regulaciones pueden generar situaciones absurdas y, a menudo, frustrantes. Lo que nadie cuenta es que el Vitesse, campeón del periodo 4, podría proclamarse campeón del 4º periodo y acceder directamente a las eliminatorias por el ascenso. El futuro del fútbol holandés, en este momento, es tan incierto como emocionante.