El sanse al borde del precipicio: siete puntos en juego y un banquillo en crisis

El Sanse se enfrenta a una situación crítica. Siete jornadas sin ganar le han catapultado al borde del abismo de la descenso, con tan solo un punto en los últimos 21 disputados. La realidad es que este equipo, antes con aspiraciones, ahora lucha por mantener su plaza en LaLiga Hypermotion.

Un desplome de efectivos y un cambio en la portería

Un desplome de efectivos y un cambio en la portería

La mala suerte ha sido una constante. Las bajas de Job Ochieng, Luken Beitia e Ibai Aguirre – lesionado, llamado por Pellegrino Matarazzo y reclutado respectivamente por la Real Sociedad – han dejado una profunda herida en el equipo. La ausencia de Ochieng, su segundo máximo goleador con ocho tantos, supone una pérdida incalculable, considerando que se fracturó hace más de un mes tras el encuentro contra el Granada. Las noticias no son mejores: el joven Ibai Aguirre, que había encontrado su sitio en el once, se ha visto relegado a la banca tras ser incorporado por Matarazzo. La situación se complica aún más con el cambio en la portería: Egoitz Arana ha relevado a Aitor Fraga, quien no logró frenar los errores iniciales que desencadenaron esta espiral de resultados negativos.

Si hay un rayo de esperanza, ese es el posible regreso de Jon Ansotegi este fin de semana. Beitia, aunque sancionado, podría ser el único de los tres ausentes en la convocatoria. Pero la fragilidad del equipo se ve agravada por la acumulación de sanciones, con jugadores como Balda, Carbonell, Carrera y Gorosabel también fuera de circulación. Zubeldia, por su parte, sigue siendo una incógnita, pudiendo regresar o permanecer como suplente. La incógnita también reside en si podrá aportar algo al equipo en estos últimos encuentros.

La recuperación de Ochieng, que se entrenó con sus compañeros la semana pasada, es vital. El domingo, en Anoeta, se conocerá si el atacante cántabro volverá a la titularidad o si deberá esperar su oportunidad desde el banquillo. Beitia, pieza clave en la defensa, se debate entre la titularidad y la suplencia, dependiendo de su estado físico y la decisión de Zubeldia. Un Sanse con tantas bajas y una portería inestable se enfrenta a una prueba de fuego. La semana que viene recibe al Burgos, y la victoria es, en este momento, un lujo que el equipo no se puede permitir.