El camp nou se pudre: vecinos exigen soluciones urgentes al ayuntamiento
El regreso del FC Barcelona al Spotify Camp Nou ha traído consigo no la euforia esperada, sino una explosión de quejas vecinales que amenazan con desestabilizar la convivencia en los barrios más cercanos al estadio.
Un infierno de ruido, tráfico y incivismo
La entidad culé celebró el reencuentro con una fiesta que, para los residentes, se tradujo en una avalancha de problemas. Desde la proliferación de bares con terrazas hasta el caos en las calles durante los partidos, las molestias son constantes y, según fuentes vecinales, están alcanzando niveles insostenibles.
La Federació d'Associacions Veïnals de Barcelona (FAVB) ha presentado una denuncia formal al Ayuntamiento, detallando una serie de incidencias que van desde el aumento del incivismo –aforo desbordado en locales, consumo de alcohol en la vía pública, micciones en la acera– hasta la grave afectación a la movilidad. Los vecinos denuncian que, en jornadas de partido, las calles se convierten en meros conductos de acceso al estadio, bloqueando el tránsito y dificultando el acceso a sus viviendas.

Cinco horas de agitación y vulnerabilidad
La situación es particularmente crítica para las personas más vulnerables, que requieren asistencia policial para poder acceder a sus domicilios. Según testimonios recogidos por la FAVB, numerosos vecinos han tenido que esperar hasta cinco horas para regresar a casa, una experiencia que describe como angustiosa y traumática. El despliegue de agentes cívicos, la instalación de cámaras de vigilancia y la creación de rutas alternativas para el transporte público son algunas de las medidas que se reclaman al Ayuntamiento.

Un ayuntamiento en la cuerda floja
El Ajuntament de Barcelona se enfrenta ahora a una presión creciente por parte de los vecinos, quienes exigen respuestas y soluciones concretas antes de que la situación se agrave aún más. La propuesta de una ampliación de la zona de amortiguamiento y la implementación de un registro de vecindario autorizado para controlar el acceso a las zonas restringidas son algunas de las medidas que se barajan para la próxima temporada 26-27. Pero, ¿será suficiente para devolver la tranquilidad a los barrios que rodean el Camp Nou?
