Dani olmo, el prodigio que soñó en croacia
El centrocampista español recuerda con nostalgia sus primeros pasos en el fútbol, abandonando su hogar a solo dos años de edad para probar suerte en Croacia.
La lección de tacón de un hermano mayor
Carlos Olmo, su hermano, fue su primer maestro en los campos de Terrassa. Fue él quien le enseñó a chutar con un tacón, una habilidad que Dani aún recuerda con claridad.
«Recuerdo que en el final de Liga dio una asistencia de tacón y tengo claro que ese tacón se lo enseñé yo, eso es indiscutible», cuenta Carlos con una sonrisa.

La decisión de una abuela
Milagros Forte, abuela paterna de Dani, recuerda el día en que su nietaño le confesó su sueño de convertirse en futbolista. Su respuesta fue contundente: «Si quieres irte a Croacia es porque quieres vivir del fútbol, quieres ser futbolista». Una lección que marcó a Dani para siempre.
«Sí que es verdad que todo lo que sabe Dani, empezó aprendiéndolo jugando conmigo. Recuerdo que en el final de Liga dio una asistencia de tacón y tengo claro que ese tacón se lo enseñé yo, eso es indiscutible», afirma Carlos.
Con solo dos años, Dani ya se plantaba en la portería y comenzaba a chutarle a Carlos con una pelota. Así empezó su viaje hacia la gloria, desde un barrio de Terrassa hasta el seleccionado español y, ahora, rumbo al Mundial de Estados Unidos, México y Canadá.