Ceuta, un espejismo en la recta final: romero desvela la herida
El ceuta, campeón de remontada y salvador de categoría, se encuentra en una espiral descendente. José Juan Romero, entrenador del conjunto caballa, ha admitido, con una amarga sinceridad, que el final de la temporada se presenta como un auténtico muro de piedra.
La pesadilla de las lesiones y la falta de ritmo
Los últimos cinco partidos han sido un ejercicio de frustración. Empates valiosos, sí, pero a un coste brutal: la ausencia de jugadores clave. Kuki Salazar, Rubén Díez y Anuar, piezas fundamentales del proyecto, han sido víctimas de lesiones en momentos cruciales. Romero no se anda con rodeos: “La plaga de lesiones es, sin duda, uno de los principales factores que nos están frenando.”
El técnico ha señalado la falta de tiempo de juego de estos efectivos, que regresan de sus bajas con la sensación de estar a medio camino. Rubén Díez, por ejemplo, evidenció la necesidad de recuperar el contacto con el balón tras un par de meses sin jugar. Kuki, a pesar de su reincorporación, no ha logrado alcanzar la consistencia de sus compañeros. Y Anuar, tras un inicio de temporada brillante, se vio forzado a abandonar el terreno de juego, truncando una imagen prometedora. La situación, según Romero, es preocupante.
Pero la mala suerte no es la única culpable. El equipo caballa ha mostrado una notable falta de precisión en el disparo a puerta, un síntoma alarmante en un momento de la temporada en el que la recompensa por el esfuerzo es fundamental. En el partido contra Racing, por ejemplo, no lograron superar la línea de los tres palos en los 90 minutos, algo que no ocurría habitualmente. Un reflejo de la inestabilidad que se cierne sobre el equipo.

De la euforia a la realidad: un salvavidas con la mirada puesta en el futuro
Aun así, la afición ceutí ha saboreado la dulce victoria de haber logrado salvar la categoría un mes y medio antes de la finalización del campeonato. Un logro que, según Romero, ha sido posible gracias al excelente trabajo de los jugadores y al espíritu competitivo del equipo. “Hemos disfrutado de lo que queda de campeonato,” sentencia el técnico, dejando claro que, aunque el ceuta ya no tiene opciones clasificatorias, sí que tiene un papel que desempeñar: ser juez del destino de sus rivales.”
Este domingo, el Ceuta se enfrenta al Sporting de Gijón, un equipo que necesita desesperadamente los puntos para mantener vivo su sueño de ascenso. La dinámica del partido, la intensidad del encuentro y la capacidad del equipo caballa para superar la crisis serán la clave para determinar su futuro en la división. La verdad, señoras y señores, es que el Ceuta, por ahora, es un espejismo en el horizonte.