Ceferin, sin tapujos: la champions se reinventa, el arbitraje necesita 'un empujón' y el fútbol, ¿deporte?
Aleksander Ceferin, presidente de la UEFA, ha desmantelado la imagen pulida en el Forum de Atlético, ofreciendo una visión franca y, en ocasiones, contundente del futuro del fútbol. El catalán no se anda con rodeos: el cambio de formato de la Champions es un éxito, impulsando ingresos y espectáculo, pero también admite que el sistema actual exige un replanteamiento urgente.
Un formato nuevo, un desafío constante
“Cuando hicimos el sorteo, sabíamos quién se clasificaba; ahora es mucho más complejo. El PSG, casi excluido por el City, remontó y ganó la Champions. Es una dinámica que no se puede mantener”, explica Ceferin. El nuevo modelo, según él, genera mayores ingresos para los clubes, incluso para aquellos que no llegan a las últimas fases. Pero la complejidad se traduce en una presión creciente sobre los árbitros, quienes, según el propio Ceferin, necesitan “un empujón” en el uso del VAR. “Las manos… nadie las entiende, yo tampoco. Cómo se determina si es intencional,” lamenta, admitiendo que, a pesar de los errores, la calidad arbitral europea es superior a la de otras ligas.
El calendario es otro punto de fricción. “Todos tienen su visión egoísta”, reconoce. La Liga, con su mayor número de equipos, y la Premier, con sus múltiples competiciones, se encuentran en un eterno tira y afloja. Las selecciones, los jugadores y las federaciones, todos con sus intereses, dificultan cualquier consenso. “No podemos jugar más partidos. Es imposible”, sentencia Ceferin, dejando claro que, si no se alcanza un acuerdo, el fútbol corre el riesgo de estancarse.

La multipropiedad, un riesgo para la integridad
Otro tema candente es la multipropiedad de los clubes. La UEFA ha autorizado hasta un 30% de participación, pero Ceferin advierte que “si una entidad o persona tiene dos clubes, sería un problema para la integridad de la competición”. “La gente debe saber que los partidos no son un ‘fake’,” enfatiza. La clave, según el presidente, reside en que los clubes pequeños puedan vencer a los grandes, pero la concentración de la propiedad en pocas manos socavaría la credibilidad del sistema. “Si el dueño es el mismo, perderemos la credibilidad,” advierte con dureza.

Femenino: inversión y crecimiento, pero con desafíos
Ceferin también aborda el fútbol femenino, donde la UEFA ha invertido significativamente. “Hemos invertido mucho y ahora vemos partidos con 90.000 aficionados. Crece muy rápido”, afirma. Aunque reconoce que el modelo aún no es sostenible y que persisten pérdidas económicas, espera que los ingresos aumenten en un futuro cercano. “Técnicamente, ha progresado muchísimo, pero físicamente todavía no alcanza el nivel de los hombres,” establece, dejando claro que el camino hacia la igualdad aún es largo.
Finalmente, Ceferin, con la franqueza que le caracteriza, cuestiona si el fútbol es realmente “el deporte más importante del mundo”. “Alguien dijo que era el baloncesto. Le respondí que no, porque el fútbol no es un deporte,” concluye, dejando al descubierto una visión radicalmente diferente de la jerarquía deportiva global. Y, cerrando el encuentro, un dato contundente: “Los clubes nos han dicho que quieren jugar más porque tienen que pagar a los jugadores. Necesitan partidos para sobrevivir, así que es complicado. Yo estoy dispuesto a volver atrás si todos están de acuerdo”.
