Canales, una última jugada: racing se juega el rayo en un regreso sorprendente
El horizonte cántabro se cierne sobre Sergio Canales. Tras la debacle ante Pachuca, el Racing de Santander se ha convertido en la última esperanza del centrocampista, que podría regresar a La Liga a sus 35 años, dejando atrás una etapa convulsa en Monterrey.

Un acuerdo a punto, pero con un precio alto
Según ‘El Horizonte’, ya existe un entendimiento verbal entre el Racing y el propio Canales. Sin embargo, la clave para que este fichaje se materialice reside en una drástica reducción de su salario. Rayados, en plena reestructuración, busca una ‘joya’ que suplante al cántabro, pero se enfrenta a una oferta que, si se acepta, implicaría una bajada de 5 millones de dólares a tan solo 1. La situación es crítica: tras la derrota, el playoff es una quimera para los Rayados, dejando a Canales a dos partidos de finalizar su contrato.
Chema Aragón, director deportivo del Racing, dejó claro hace semanas su intención: “Si hay una mínima opción, el Racing irá a muerte a por Canales”. El presidente Manolo Higuera, por su parte, ha insistido en que el proyecto lo ha estado gestando con paciencia, aunque la presión es inmensa. Y Canales, en declaraciones a ‘El Larguero’, ha confirmado una buena relación con los dirigentes del club, con conversaciones frecuentes y un largo recorrido en la negociación.
La rivalidad por Canales se extiende también a Europa. Rayados, que ha perdido su aspiración de playoffs, busca un reemplazo inmediato, buscando en distintos mercados europeos. Pero la insistencia de Higuera y la relación personal con el jugador, que culminó en un café el pasado diciembre, apuntan hacia Santander como destino lógico. El cántabro, consciente de la situación, ha expresado su disposición a asumir una reducción salarial del 80%, una cifra que podría sellar su regreso al Sardinero.
La operación, si se concreta, no solo sería una victoria para el Racing, sino también una declaración de intenciones. Un Canales renovado, a sus 35 años, podría revitalizar el equipo y, sobre todo, llevar la experiencia y el talento cántabro de vuelta a la Liga española, un movimiento que, a juzgar por las circunstancias, parece inminente.
