Brahim no se rinde:
Brahim Díaz ha vivido una temporada de contrastes en el Real Madrid, marcada por la irregularidad en los minutos, la alta competencia interna y momentos puntuales de protagonismo. El centrocampista, con contrato hasta 2030, conoce a la perfección este maldito patrón y tiene claro que no se va a rendir.
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Un jugador útil por su versatilidad
nEl momento de inflexión llegó durante la Copa África, donde pasó de ser uno de los jugadores más destacados del torneo a cerrar la competición con un dramático final. Tocó fondo, pero se levantó. Tocaba regresar con el Madrid, pero el escenario volvió a ser el mismo a pesar de su explosión en el torneo (5 goles en 7 partidos).
nUn equipo con una rotación limitada en ataque y una competencia muy elevada en su zona de influencia. Está jugando menos de lo que merece. entrena muy bien y todos conocemos sus capacidades, aseguró Arbeloa.
nEn el inicio de la temporada, su participación fue reducida. Apenas cuatro titularidades en los primeros 26 partidos reflejaban su situación dentro de la plantilla. Sin embargo, la acumulación de bajas en el equipo le abrió la puerta a una serie de titularidades consecutivas que le permitieron volver a entrar en dinámica competitiva.
nLa historia de siempre: encuentra minutos, encadena titularidades y vuelve a dejar la sensación de que puede ser más que un recurso puntual. Pero cuando el equipo recupera efectivos, el escenario se estrecha de nuevo y su protagonismo se reduce.
nLa prueba permanente. En ese contexto, Arbeloa siempre ha valorado su rendimiento y su actitud en el trabajo diario.
