Barcelona al borde del abismo: defensa diezmada ante el atlético

El Allianz Arena se queda lejano si el Barcelona no logra un milagro en el Metropolitano. La eliminatoria de la Champions League contra el Atlético de Madrid se presenta como una batalla de resistencia, y la fragilidad defensiva azulgrana amenaza con sellar su destino.

La enfermería azota al centro de la zaga

La enfermería azota al centro de la zaga

La lesión de Gerard Martín, que abandonó el campo al descanso frente al Espanyol con molestias en el tobillo derecho, ha añadido una capa más de complejidad a una situación ya de por sí crítica. Flick respiró hondo al minimizar la gravedad, pero la realidad es que el Barça se encuentra con una plaga de bajas en la parcela defensiva. Pau Cubarsí, expulsado en el partido de ida, cumple su sanción, mientras que Andreas Christensen permanece inactivo desde hace tiempo, con una recuperación que parece prolongarse hasta final de temporada.

La solución, forzada, recae sobre Araujo y García. Dos jugadores, sí, pero que no están cómodos en su rol habitual. Araújo, convertido en lateral derecho por necesidad, y García, que ha encontrado protagonismo como pivote, deberán recomponer una pareja que apenas ha tenido ocasión de funcionar durante la temporada. La falta de automatismos es palpable, y se convierte en un arma de doble filo frente a un Atlético de Madrid que conoce a la perfección cómo explotar las debilidades de sus rivales.

Pero hay un detalle que añade aún más incertidumbre: la posibilidad de que Gerard Martín no esté al 100%. Si Flick decide no arriesgar con él, la alineación defensiva se vuelve aún más precaria. La opción de recolocar a Koundé en el centro de la defensa, aunque teóricamente posible, se descarta rotundamente. El francés lleva más de un año sin pisar esa posición, y su rendimiento sería incierto. De Jong, por tanto, podría verse obligado a ocupar el pivote, liberando a García para jugar en el eje de la defensa, aunque eso obligaría a Flick a reconfigurar por completo el centro del campo.

La influencia de la medular es otro factor determinante. Si Martín puede jugar, la decisión de Flick sobre su pareja será clave. Mantener a Araújo en el lateral y colocar a García como pivote podría ser una opción, pero la necesidad de reforzar la defensa podría obligar a situar al español en el centro, con De Jong asumiendo el rol de pivote junto a Pedri. La incertidumbre reina, y la solidez del centro del campo se presenta como un elemento vital para proteger una zaga que, por ahora, se antoja vulnerable.

La victoria por 4-1 ante el Espanyol, aunque reconfortante, no debe engañar. La solidez defensiva mostrada ante los pericos no es comparable al desafío que supone el Atlético de Madrid en su propio feudo. La cuenta atrás ha comenzado, y el Barcelona tiene ante sí una prueba de fuego que definirá su futuro en la competición europea.

Flick, tras el partido contra el Espanyol, admitió no saber cuántos minutos podrá jugar De Jong. Una incertidumbre más que se suma a la ya de por sí compleja ecuación. El neerlandés, fundamental en el juego del Barça, podría verse limitado por molestias físicas, lo que obligaría a Flick a replantearse su estrategia. La Champions League, a menudo, se decide en los detalles.