Alcaraz y sabalenka, estrellas radiantes en la gala laureus: madrid, capital deportiva de honor
El deporte, como Nelson Mandela acertadamente señaló, es un catalizador de esperanza y una herramienta de ruptura de barreras. En esa línea, Madrid ha brillado con luz propia, coronando a Carlos Alcaraz y Aryna Sabalenka como los mejores de 2025 en la 26ª edición de los Premios Laureus. Una noche de gala, repleta de emoción y un despliegue de prestigio que consolida a la ciudad como un verdadero epicentro deportivo.
Un duelo de titanes, dos campeones inolvidables
Alcaraz, con la protección visible en su antebrazo, no dejó lugar a dudas. Su 2025, una auténtica consagración, lo ha llevado a sumar un segundo Laureus, tras el premio a deportista revelación en 2023. Un dominio absoluto, con dos Grand Slams, seis títulos más y una racha de victorias consecutivas de 24 partidos – un récord que habla por sí solo. El murciano, un torbellino de talento y determinación, se ha convertido en una de las figuras más destacadas del tenis mundial, y el premio a Figo y Casillas es solo una muestra de su creciente leyenda.
Sabalenka, por su parte, tras una temporada de consolidación y un dominio indiscutible en la WTA, se alzó con el premio a Deportista Femenina del Año. La bielorrusa, con humildad y sin artificios, reconoció la magnitud del galardón, viendo su lista de compañeras laureadas como un privilegio y un sueño cumplido. La tenista, presente en el Mutua Madrid Open, demostró una vez más su fortaleza mental y su capacidad para alcanzar la excelencia.

Madrid, un palco para la gloria deportiva
La gala, transmitida a 190 países, tuvo lugar en el emblemático Palacio de Cibeles, reflejando el brillo de los Premios Laureus a través de su impresionante galería de cristal. Un escenario único que, junto a la reciente llegada de la NFL y la inminente presencia de la Fórmula 1, eleva a Madrid a la vanguardia del mundo del deporte. La ciudad, ya reconocida como sede del Mutua Madrid Open, se consolida como la capital deportiva del planeta.

Leyendas y nuevos ídolos
Novak Djokovic y Eileen Gu, sucediendo a Lindsey Vonn, guiaron la noche con maestría, reafirmando la grandeza de los Laureus. La presencia de Toni Kroos, recibiendo el premio a la Inspiración Deportiva, y de Lamine Yamal, que volvió a alzarse con el premio al mejor deportista joven, testificaron la vitalidad y el futuro del deporte. El neerlandés bromeó con Cafú sobre la imposibilidad de defender al joven prodigio, mientras que Marquinhos agradecía el premio al mejor equipo del PSG. Además, Lando Norris, campeón de F1, y Gabriel Araujo, nadador paralímpico, se sumaron a la ola de laureados.
La Fundación Fútbol Más, con su trabajo en 11 países y la colaboración de figuras como Aitana Bonmatí y Sergio Ramón, recibió el Laureus Sport For Good, reafirmando el compromiso con el fomento del deporte como herramienta de transformación social. La gala se cerró con un homenaje a Nadia Comaneci, una leyenda que, con su 10 perfecto, legó un legado imborrable al mundo del deporte. Un final digno de una noche de 10.