Acosta, cauteloso pero ambicioso: 'la ktm está mejorando, pero aprilia y ducati son un salto'

Pedro Acosta llega a Jerez con la firme convicción de que su KTM ha superado la brecha de rendimiento que le separaba de 2025, pero sin pretender liderar la tabla de posiciones de inmediato. Un análisis pragmático, lejos de la euforia, de un piloto que entiende la magnitud de la tarea que le espera en la categoría reina.

Un paso adelante, pero con obstáculos de altura

El joven piloto mallorquín, con su inconfundible estilo agresivo, reconoce que Aprilia y Ducati, por el momento, operan a un nivel superior. No se atreve a soñar con la victoria en su debut en Jerez, sino que se enfoca en comprender la dinámica de la carrera y optimizar los puntos fuertes de la máquina. “Se trata de subirnos en la moto mañana por la mañana y ver dónde podemos estar,” afirma Acosta. “Creo que las dos marcas están sinceramente un paso por encima de nosotros, así que hay que seguir trabajando en esta línea para intentar estar lo más cerca posible.”

La pista andaluza, históricamente favorable a las motos y a sus pilotos, se presenta como un buen escenario para empezar a definir esa línea. Acosta recuerda su propia experiencia en el pasado: “Creo que es un circuito que, históricamente, a la moto le ha ido bien, a los pilotos que han corrido en el equipo les ha ido bien, incluso a mí el primer año que corrí MotoGP me fue bastante decente hasta el domingo que me caí en el ‘warm-up’. Entonces, creo que hay que tomárselo con calma y haciendo mejoras.”

Pequeños ajustes, grandes diferencias

Pequeños ajustes, grandes diferencias

Las mejoras en la KTM no son radicales, pero sí notables. Acosta detecta una diferencia de aproximadamente diez y media décimas, aunque reconoce que la diferencia en 27 vueltas se hace sentir. “Creo que algo nuevo habrá, que funcione o no ya veremos, pero, al final, creo que son cosas muy lógicas, cosas que teníamos que haber tenido desde hace tiempo, pero han llegado ahora; ojalá nos dé ese puntito más. Siendo sinceros, tampoco es que nos falte medio segundo como nos faltaba el año pasado, al final nos faltan décima y media, dos, no nos falta mucho más, pero después de 27 vueltas la diferencia es muy grande. Hay que intentar cerrar esas diferencias poquito a poco y ver dónde podemos estar.”

Confianza y ritmo: la clave de acosta

Confianza y ritmo: la clave de acosta

Lo que realmente ha cambiado, según Acosta, es la sensación de confianza que transmite la moto. “Al final, creo que hicimos un paso muy bueno, sobre todo, del test de Valencia al test de Malasia, porque yo pedí cosas claras que necesitaba para ya no para ir más rápido, sino para ir algo más cómodo, porque yo el año pasado sí que salí, al final del año pasado sobre todo, que empecé a hacer buenos resultados y a no caerme, salía sabiendo que mi resultado iba a tener un límite y que iba a llegar un momento que en una carrera iba a tener que dejar de apretar, porque si no, pues muy probablemente me hubiera caído. Sobre todo, ha sido un paso de confianza, porque yo puedo apretar; pues si son 27 vueltas, puedo apretar 24 y las otras tres que me faltan medio sobrevivir. Me da mucho más ritmo, voy mucho más concentrado en lo que tengo que estar concentrado y hago menos errores; eso ha sido la pieza clave, que quizás ha encajado mejor conmigo. Parece que la moto está más pensada para lo que yo quiero hacer.”

Acosta, con la mirada fija en el presente, desestima la posibilidad de una victoria inmediata.