Pasteles y salud: ¿cuántos puedes comer sin arriesgarte?
¿Un capuchino y un croissant para empezar el día? ¿Un pastelito para la merienda? La tentación es constante, pero ¿cuál es el límite para disfrutar de estos placeres sin comprometer la salud?

La nutricionista romina cervigni desvela los secretos de los dulces
La rutina matutina suele incluir elementos azucarados. Muchos aprovechan para añadir un dulce a la merienda, repitiendo esta práctica varias veces a la semana. Pero, ¿qué ocurre cuando el consumo de pasteles, cornetos y tartas se sale de lo razonable?
La doctora Romina Cervigni, experta en nutrición y directora científica de la Fundación Valter Longo, advierte que estos productos, especialmente aquellos con alto contenido en azúcares y grasas saturadas, pueden desequilibrar la dieta y afectar negativamente a nuestro peso.
Entonces, ¿cuál es la frecuencia con la que podemos permitirnos un dulce sin sufrir consecuencias? La respuesta, según la nutricionista, reside en comprender los nutrientes que contienen y cómo afectan a nuestro organismo.
El consumo excesivo de azúcares simples, presentes en muchos pasteles y bollerías, provoca picos de glucosa en sangre seguidos de caídas bruscas, lo que puede generar fatiga y aumentar el apetito. Las grasas saturadas, también abundantes, contribuyen al aumento del colesterol LDL, el
